Cómo Empezó Todo

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Es 2008 y allí estaba, parada en una plataforma del metro, en el centro de Manhattan, esperando mi tren, no para abordarlo… sino para saltar delante de él. Recién salida de la corte familiar, sintiéndome cansada y muy derrotada después de entrar convencida de que mis días de abuso físico, mental, financiero y sexual habían terminado.

Creciendo, yo nunca tuve idea de quién era, nacida y criada en la República Dominicana con absoluta confusión sobre mis “deberes de mujer” bajo la bota de ideología extremadamente patriarcal. Así es como terminé creyendo que mi unico uso en esta vida era casarme y darle hijos a un hombre. Esa idea permanecio en mi por mucho tiempo, y por esa falta de soporte, de información, y la poca autoestima fue como terminé en un matrimonio extremadamente tóxico demasiado joven, y como resultado por un tiempo quede viviendo en las calles de New York.

El núcleo de mi personalidad siempre ha estado conectado a la ciencia, muchisimo antes de saber qué era eso. Siempre he ansiado una comprensión más profunda del mundo a mi alrededor–una necesidad que nunca fue satisfecha cuando era pequeña, y en realidad se convirtió en una gran fuente de ansiedad para mí. Nunca tuve exposición a CTIM y ni siquiera conocimiento de esos temas, así que no había forma de saber que mi pasión realmente tiene un nombre. Solía ​​estar obsesionada con saber el “cómo” de todo, y por más cliché que esto pueda sonar–siempre quise ir al espacio. El universo (que en mi mente solo consistía de la Luna y el Sol) siempre ha sido una fuente de paz para mí. toda mi vida quise estudiarlo pero no tenía idea de que tal cosa fuera posible, y mucho menos por alguien como yo, o que las mujeres tenían permitido hacer esa clase de cosas. Estas circunstancias nunca me impidieron soñar con eso, pero a medida que pasó el tiempo, seguí adelante con la vida tratando de ser lo que creía que debía ser culturalmente.

Después de superar interminables prejuicios, abusos, horribles relaciones y amistades en busca de autoestima y aceptación, la falta de vivienda, la muerte de una hija, el criar a un hijo como madre soltera, y sobrevivir el ser atropellada por un automóvil en 2017, me he vuelto *sin pedir disculpas* muy vocal sobre mis experiencias, e incluso mi propia fuerza, porque no todos nacemos bajo buenas circunstancias, o podemos perseguir caminos “tradicionales” en la vida. Algunas personas (como yo) tienen que depender de la supervivencia hasta para atreverse a soñar. Como resultado de todo esto, me encontré decidida a desafiar cualquier estereotipo que enfrento cuando persigo mis objetivos. Esta rebeldia me ha hecho ganar cierta notoriedad en algunos circulos y a veces es difícil tolerar las asunciónes de personas que ni me conocen, pero estar expuesta también a sido una oportunidad para inspirar a otros.

Ha sido un camino arduo y no voy a negar que estoy cansada, pero sigo persistiendo y usando mi vida como un ejemplo en contra de la idea de que factores como la raza, las circunstancias, y la orientación de alguien pueden ser utilizados para descontar capacidad y calidad.

A fin de todo, la perseverancia es mi verdadero poder.